Elder con Orgullo: ciencia y diversidad en Las Palmas
El Museo Elder de Las Palmas celebra el Orgullo 2026 con una exposición sobre científicos LGTBIQ+ como Alan Turing y Sally Ride. Una iniciativa que une ciencia y diversidad.
El Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, en Las Palmas de Gran Canaria, ha lanzado “Elder con Orgullo”. El objetivo: reivindicar a los científicos LGTBIQ+ que la historia quiso borrar. Alan Turing, padre de la computación, fue condenado por ser homosexual. Sally Ride, primera astronauta estadounidense, ocultó su orientación sexual toda la vida. Ben Barres, neurocientífico de Stanford, se enfrentó al rechazo institucional por ser transgénero. La iniciativa, enmarcada en el Mes del Orgullo 2026, busca visibilizar la diversidad desde la ciencia, la cultura y la educación. Su lema es directo: “La diversidad también impulsa el conocimiento”.
Por qué ahora y por qué en un museo de ciencia
El Museo Elder no es un espacio al uso. Inaugurado en 1999 en el antiguo Hospital Militar del Parque de Santa Catalina, es uno de los centros de divulgación científica más potentes de Canarias. Su programación ha girado en torno a la tecnología, la física, la biología. Pero este julio de 2026 ha dado un paso que muchos centros culturales evitan: vincular la ciencia con la diversidad sexual y de género.
La decisión no es casual. En un contexto donde las iniciativas del Orgullo en Canarias se multiplican —desde la música de Mónica Naranjo hasta el diseño de Ary Martin para Miss Trans España—, el Museo Elder apuesta por un enfoque distinto. No se trata solo de celebrar. Se trata de demostrar que el conocimiento científico no avanza en una burbuja aséptica. Lo hacen personas con identidades, historias y, muchas veces, con persecución.
La campaña, ideada por Mauricio Severo, publicista y director de Edan Creative, conecta directamente con la visión de nuestra agencia: la creatividad y el conocimiento son más potentes cuando incluyen a todos.
Una exposición que devuelve a los científicos al centro
El corazón de “Elder con Orgullo” es una exposición que, según describe Prince Magazine, “rinde homenaje a científicos e investigadores LGTBIQ+ cuyas contribuciones fueron fundamentales para el avance de la humanidad, recuperando historias marcadas por la discriminación, la invisibilidad y la persecución, y reivindicando la diversidad como motor del progreso científico”.
La muestra no se limita a colgar paneles en la pared. Está concebida como una experiencia educativa e interactiva. Combina paneles biográficos con contenidos digitales accesibles mediante códigos QR. Los visitantes pueden escanear los códigos y ampliar la información en las redes sociales del museo. La exposición no termina en la sala: se extiende al móvil de cada visitante.
Entre las figuras destacadas aparecen tres nombres que cualquier canario debería conocer.
Sally Ride: la astronauta que no pudo decirlo
Sally Ride fue la primera mujer estadounidense en viajar al espacio, en 1983. Física, doctorada por Stanford, trabajó en la NASA y después como profesora en la UC San Diego. Durante años fue un icono de la carrera espacial. Pero su vida personal permaneció en la sombra. No fue hasta su muerte, en 2012, cuando su obituario reveló que había mantenido una relación de 27 años con Tam O’Shaughnessy. Ride se convirtió así, póstumamente, en la primera astronauta LGTBIQ+ reconocida por la NASA.
Alan Turing: el genio al que destruyó su propia inteligencia
Alan Turing es probablemente el caso más conocido de persecución homófoba en la ciencia. Matemático, pionero de la computación y la inteligencia artificial, descifró el código Enigma durante la Segunda Guerra Mundial, salvando millones de vidas. En 1952 fue condenado por “indecencia grave” por su homosexualidad. Sometido a castración química, murió en 1954. La reina Isabel II le concedió un indulto póstumo en 2013. Su historia es la prueba más brutal de cómo el odio puede destruir a quienes más han contribuido al progreso humano.
Ben Barres: la primera persona trans en la Academia Nacional de Ciencias
Ben Barres fue neurocientífico en la Universidad de Stanford. Su trabajo sobre la glía y el sistema nervioso revolucionó la comprensión del cerebro. Pero su legado va más allá: fue la primera persona transgénero reconocida por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Su historia es menos conocida que la de Turing o Ride, pero igual de relevante. Demuestra que la diversidad de género también ha estado presente en los niveles más altos de la investigación científica, aunque la hayan invisibilizado.
Cine, memoria y ciencia: la programación completa
La exposición no es la única actividad. El Museo Elder ha programado también la proyección del largometraje “Mi cielo, tu infierno” (Cel meu, infern teu), dirigido por Alberto Evangelio. La película narra la historia de amor entre dos mujeres en la España de los años 60 y 70, marcada por la represión y la discriminación.
La inclusión de este filme en un museo de ciencia no es un capricho. Conecta la divulgación científica con las humanidades y la memoria histórica LGTBIQ+. La ciencia no existe en el vacío: avanza en sociedades que a menudo castigan a quienes no encajan.
Según Prince Magazine, el museo “refuerza su papel como espacio de encuentro entre el conocimiento, la innovación y los valores de respeto, igualdad y convivencia”. La programación se desarrollará a lo largo de las próximas semanas, aunque no se han especificado fechas concretas.
Qué significa esto para el lector canario
“Elder con Orgullo” no es una iniciativa aislada. Es la demostración de que los museos de ciencia pueden y deben ser espacios de inclusión. Durante décadas, la divulgación científica ha presentado a los grandes genios como figuras asexuadas, sin identidad, sin historia personal. La realidad es muy distinta: muchos de ellos fueron perseguidos, silenciados o forzados a vivir en la sombra.
Para el visitante canario, esta exposición ofrece una oportunidad única: conocer la ciencia desde una perspectiva que no se enseña en los colegios. No se trata de ideología, sino de verdad histórica. Alan Turing no fue un matemático abstracto: fue un hombre gay al que su país castigó por ser quien era. Sally Ride no fue solo una astronauta: fue una mujer que tuvo que ocultar su vida durante décadas.
La campaña, ideada por Mauricio Severo desde Edan Creative, demuestra también que las marcas y las agencias creativas canarias pueden ser motor de cambio. No se trata de subirse a una tendencia, sino de generar contenido con sustancia. El lema “La diversidad también impulsa el conocimiento” no es un eslogan vacío: es una declaración de intenciones que cualquier institución cultural debería considerar.
El futuro de la divulgación inclusiva
El Museo Elder ha dado un paso que otros centros de ciencia en España aún no han dado. La pregunta es si esta iniciativa tendrá continuidad más allá del Mes del Orgullo. La exposición sobre científicos LGTBIQ+ podría convertirse en permanente. La programación podría ampliarse a otras fechas del año. Pero eso dependerá de la respuesta del público y del respaldo institucional.
Lo que está claro es que “Elder con Orgullo” marca un antes y un después en la forma de entender la divulgación científica en Canarias. La ciencia no es neutral: la hacen personas con cuerpos, deseos e identidades diversas. Reconocerlo no es politizar el conocimiento, sino humanizarlo. En un mundo donde la desinformación y el odio avanzan, recordar que la diversidad también impulsa el conocimiento es más necesario que nunca.